Excelso. Deslumbrante. Conmovedor. Todos estos adjetivos intentan hacer justicia con el GUISO DE LENTEJAS que preparó Daniel Vernieri para compartir la noche del Día del Amigo. Con la sensibilidad de un artista y la precisión de un cirujano, este creador fue dorando la cebolla, picando los morrones, hirviendo las lentejas, cortando en cubos o rodajas la carne, el chorizo colorado y la panceta, hasta el momento en que los tomates y demases terminaron uniéndose en la olla que, luego de agregar los condimentos justos y necesarios, casi como un caldero mágico convirtió a su contenido en una maravilla merecedora del nóbel o del óscar.
La noche era fría pero después del primer plato, empezaron a volar abrigos, suéteres y a desprenderse los botones de la camisas, y los integrantes de la ACAM emocionados hasta las lágrimas y transpirando, brindamos por la alegría de estar juntos y para festejar el cumpleaños de uno de uno de los nuestros: Marcelo Costa. Como acompañamiento y para no dejar huérfano a uno de los camaradas que no sabe disfrutar de las lentejas, hicimos una colita de cuadril que, en su punto justo y con gran ternura se entregó como debe ser.
El encuentro se cerró con la ceremonia del cumpleaños feliz en la que el homenajeado sopló la velita mientras desafinábamos un happy birthday doblemente feliz: por celebrar la vida de uno y el ser amigos todos.































































